El proyecto fetaLife de BCNatal para los prematuros más extremos logra una supervivencia de 21 días en una incubadora líquida

Tras más de cinco años, el equipo científico del proyecto fetaLife ha desarrollado un prototipo funcional de placenta artificial o incubadora líquida que ha logrado una supervivencia de 21 días en buen estado en un modelo experimental y más de 13 meses de supervivencia posnatal una vez fuera del dispositivo con buenos resultados de neurodesarrollo. Liderada por el doctor Eduard Gratacós, esta iniciativa disruptiva, impulsada por la Fundación "la Caixa" con 7,65 millones de euros, se está llevando a cabo en BCNatal, centro clínico y de investigación en medicina fetal y neonatal adscrito al Hospital Sant Joan de Déu, al Hospital Clínic Barcelona y a la Universitat de Barcelona.

El director general del Hospital Clínic Barcelona, Josep Maria Campistol; el director gerente del Hospital Sant Joan de Déu Barcelona, Miquel Pons; el subdirector general de Investigación y Becas de la Fundación "la Caixa", Àngel Font; el director de BCNatal y líder del proyecto fetaLife, y catedrático de la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud de la UB e investigador del programa Materno-fetal y Paciente complejo del Institut de Recerca Sant Joan de DéuEduard Gratacós, y la coordinadora médica y científica del proyecto fetaLife de BCNatal, Elisenda Eixarch, han presentado hoy los nuevos resultados del primer proyecto experimental de placenta artificial de Europa.

A lo largo de más de cinco años de trabajo, el proyecto científico ha desarrollado un primer prototipo integrado de incubadora líquida o placenta artificial que ha incrementado exponencialmente la supervivencia en del sistema hasta llegar actualmente a los 21 días en buenas condiciones en un modelo experimental. Asimismo, se han alcanzado más de 13 meses de supervivencia posnatal con buenos resultados de neurodesarrollo tras el paso por la incubadora líquida.

Se trata de un hito en este proyecto científico de gran complejidad, impulsado por la Fundación "la Caixa" con 7,65 millones de euros. Su objetivo aumentar la supervivencia y, sobre todo, reducir las secuelas graves que afectan a la mayoría de los recién nacidos prematuros más extremos, es decir, aquellos que nacen con seis meses o menos.

Una incubadora líquida es un sistema en el que un neonato muy prematuro puede vivir de forma parecida a la vida uterina, lo cual constituye una solución más natural. El prototipo desarrollado por BCNatal, del que ya se han realizado varias versiones, incluye un entorno líquido y permite al prematuro seguir desarrollándose conectado a un sistema de circulación extracorpórea a través de su cordón umbilical.

Las mejoras tecnológicas y el gran avance en los protocolos de soporte médico -que incluyen la administración de nutrición, hormonas y otras medicaciones, y que prevén los posibles escenarios clínicos y las actuaciones médicas necesarias para revertirlos- han permitido mejorar la supervivencia en el sistema y lograr una transición neonatal exitosa. Dicha transición simula los pasos previstos para su aplicación futura en humanos: traslado de la incubadora líquida a una incubadora convencional en el momento en que los órganos hayan madurado.

Sigue siendo clave el sistema de monitorización propio, que permite una vigilancia permanente de forma remota por parte del equipo médico para poder tener un control intensivo del estado y desarrollo del feto. Otro de los grandes avances logrados hasta ahora ha sido la mejora del sistema extracorpóreo de circulación, compuesto por una membrana oxigenadora y un sistema de piezas (tubuladuras y cánulas) que han sido específicamente diseñadas para facilitar la circulación sanguínea y su oxigenación simulando lo que se produce de manera natural en la vida intrauterina a través de la placenta materna y el cordón umbilical.

Fase de validación experimental para acercarse a la clínica

Mediante el uso de un modelo ovino, el equipo ha diseñado y descrito hasta ahora las técnicas quirúrgicas y los protocolos necesarios para realizar una transición desde el útero a un prototipo de incubadora líquida sin incidentes y ha conseguido una supervivencia en el sistema de 21 días.

Se ha dado un paso relevante para acercar el sistema a la clínica: comprobar que la transición neonatal es posible. La transición neonatal es un proceso similar al «nacimiento» del feto, en el que pasa de la incubadora líquida a la vida extrauterina y comienza a usar sus pulmones como cualquier recién nacido. El proyecto ha realizado ensayos que han permitido obtener neonatos viables tras su mantenimiento en la incubadora líquida. En un caso concreto, el de la oveja Gaia, que ahora tiene más de un año de vida, se ha estudiado el neurodesarrollo a largo plazo y se han obtenido resultados normales.

Desde el principio, en 2021, el proyecto cuenta con un comité propio de aspectos éticos, sociales y de seguridad, en el que están representadas las familias de neonatos. La parte de los aspectos éticos que implica la transferencia del sistema para su uso en humanos está liderada por el Institut Borja de Bioètica, con el que el equipo investigador del proyecto trabaja conjuntamente.

El proyecto ha sido analizado y evaluado favorablemente en dos ocasiones por un panel de expertos de reconocido prestigio internacional en medicina fetal y neonatal procedentes de cinco países.

Se trata de un ejemplo del efecto multiplicador de la colaboración entre las instituciones públicas y la filantropía en investigación e innovación biomédica. BCNatal es un centro clínico y de investigación en medicina fetal y neonatal adscrito al Hospital Clínic Barcelona y al Hospital Sant Joan de Déu. Por su parte, la Fundación "la Caixa", que ha impulsado el proyecto desde sus inicios con 7,65 millones de euros, ha hecho posible la parte experimental del proyecto y lo ha posicionado como el único de este tipo en Europa.

Tras los resultados obtenidos, en 2025 se creó fetaLife Technologies, empresa derivada (spin-off) del Hospital Clínic, el Hospital Sant Joan de Déu y la Universitat de Barcelona que pretende acercar la tecnología a la práctica clínica. En el próximo año, el equipo del proyecto centrará sus esfuerzos en introducir una mejora tecnológica, en colaboración con la industria, para adaptar el sistema a su uso en humanos, así como en iniciar los preparativos éticos y legales para que pueda aprobarse un primer estudio en humanos, previsto para 2028-2029, con la inversión necesaria. Para esta nueva etapa se prevé la entrada de otros financiadores. Por su parte, la Fundación "la Caixa" ya ha anunciado que continuará apoyando el proyecto, que ha contado también con donaciones de otras entidades.

Recreació de com podria ser la futura aplicació clínica del projecte en humans
Recreación de cómo podría ser la futura aplicación clínica del proyecto en humanos

Una solución disruptiva para salvar la vida de recién nacidos prematuros

Aunque más del 90 % de los embarazos llegan a término con normalidad, la vida fetal sigue siendo una de las fases más importantes en el desarrollo del ser humano. Uno de los principales problemas no resueltos aún es la prematuridad extrema (seis meses o menos), una casuística que afecta a 25.000 familias cada año solo en Europa. La supervivencia en prematuros extremos, incluso en unidades de excelencia, es baja (entre el 25 y el 75 %), y una proporción relevante de los supervivientes presenta secuelas importantes de por vida.

Antes de los seis meses de embarazo, los pulmones, los intestinos y el cerebro del feto están poco desarrollados y no preparados para funcionar correctamente. Un recién nacido prematuro extremo es, en realidad, un feto que debe sobrevivir en un entorno muy antinatural. Con menos de 1.000 gramos de peso, estos recién nacidos precisan soporte respiratorio y alimentación por vía intravenosa para mantenerse con vida, pero esto puede provocar complicaciones y tener un impacto en su vida futura. Por ello, la incubadora líquida puede ser una solución que mejore la calidad de vida de estos neonatos.

El grupo de investigación liderado por el doctor Gratacós tiene un carácter fuertemente interdisciplinar y cuenta con la participación directa en el proyecto de más de 35 investigadores de diferentes disciplinas -médicos de diversas especialidades, biólogos, ingenieros, personal de enfermería-, así como con la colaboración de otros 35 profesionales, aunque en algunas fases el proyecto ha llegado a implicar hasta 150 personas.

Además del proyecto fetaLife de BCNatal, en este momento solo hay cuatro grupos en el mundo -uno en Filadelfia y otro en Michigan (Estados Unidos), un consorcio entre Australia y Japón, y otro en Toronto (Canadá)- que han desarrollado modelos experimentales similares y han logrado avances significativos en los últimos años.

El proyecto científico ha desarrollado un primer prototipo integrado de incubadora líquida que ha incrementado exponencialmente la supervivencia en del sistema hasta llegar actualmente a los 21 días en buenas condiciones en un modelo experimental.

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